SI DE TIEMPO SE TRATA…


Dr. Gerardo Giménez Ramirez

Precoz o Rápida…! Independientemente de cómo se le denomine, la brevedad de tiempo para la eyaculación es un problema que muchos hombres sufren y que afecta a sus parejas, traduciéndose en insatisfacción y conflictos que deterioran la relación.


Eyaculación Rápida


Conocida anteriormente como Precoz, esta disfunción sexual se define como “la condición persistente o recurrente en la cual el varón no puede percibir y/o controlar las sensaciones que preceden al reflejo eyaculatorio, produciendo malestar en quien la padece, en su pareja, y la relación”. Dicha rapidez está presente también en la masturbación.

Se ha considerado como el trastorno sexológico más frecuente en la primera mitad de la vida sexual del hombre y es, de hecho, el principal motivo de consulta en nuestros consultorios.

De acuerdo a sus características, puede determinarse su severidad. De esta forma, se describen 3 grados:

  • Grado I o Leve: Eyaculación luego de un escaso número de movimientos coitales (llamados también pendulares por la forma como se balancea la cadera del varón luego de penetrar).
  • Grado II o Moderada: Eyaculación inmediatamente al penetrar.
  • Grado III o Severa: Eyaculación antes de la penetración (conocida como “ante portas”) o en ausencia de erección.

Por su aparición, puede clasificarse como:
  • Primaria: Desde el inicio de su vida sexual (incluida la autoestimulación genital).
  • Secundaria: Se presenta después de un periodo de buen tiempo de funcionamiento sexual.


Estadísticas y Mediciones del Tiempo de Funcionamiento Sexual


Aunque muy prevalente, es una disfunción sexual poco estudiada, sobre todo por la esfera de vida del individuo que afecta. La muestra ideal a estudiar es la población general pero este tipo de investigación no se ha hecho en todos los continentes para poder determinar el comportamiento eyaculatorio de los hombres por sus diferencias raciales y culturales. Las estadísticas actuales provienen predominantemente de las consultas sexológicas, sesgándose las cifras. Analizando los datos publicados, se estima que cerca del 70% de los varones eyaculan rápido y sólo cerca del 35% busca ayuda especializada. También es muy frecuente encontrar disfunciones sexuales combinadas. En el caso de la población masculina, junto con el diagnóstico de Disfunción Eréctil. Los más afectados se encuentran entre 15 y 40 años de edad.

En lo referente al tiempo de funcionamiento sexual en el varón, afamados especialistas e investigadores defendían sus propios criterios, llegando a considerar lapsos de treinta segundos, un minuto y medio y tres minutos como la mínima duración del Tiempo de Latencia Intravaginal. Por la diversidad de criterios diagnósticos, sobre todo en el tiempo, la Academia Internacional de Sexología Médica (AISM) se reunió en el año 2004 y, por consenso, determinó que se considera eyaculador rápido a todo aquel varón cuyo quien eyacula en menos de 5 minutos después de iniciar cualquier maniobra coital.


¿De dónde proviene la rapidez?


En la mayoría de casos, el control de la eyaculación y el buen tiempo de funcionamiento sexual son aprendidos con una gran influencia sociocultural. El método de masturbación, el inicio de las relaciones sexuales a temprana edad, la educación sexual común y tergiversada del varón (sobre todo en los objetivos que debe perseguir su función sexual), y sitios y momentos para ejercer la sexualidad influyen en forma determinante en la génesis de la eyaculación rápida. Todas ellas signadas por el factor ansiedad.

Infección de la próstata, alcoholismo, enfermedades neurológicas, diabetes mellitus, cirugías abdominales, fracturas de huesos de la pelvis, y trastornos hormonales (como los tiroideos) se constituyen como causas orgánicas de esta disfunción sexual. Estadísticamente, cerca del 2% de todos los casos tienen un origen orgánico.

En cuanto a las causas sexológicas, las disfunciones sexuales femeninas (vaginismo, disfunción orgásmica, trastornos del deseo sexual, hipolubricación vaginal, dispareunia) pueden causar eyaculación rápida en los varones sanos. Este aspecto se denomina como Síndrome de Disfunción Sexual de la Pareja y se contempla dentro de los trastornos sexuales de pareja en el Manual Diagnóstico de las Enfermedades en Sexología.
Sobre el tratamiento

El especialista en Sexología Médica indicará un tratamiento integral luego de que la entrevista, el examen físico y los análisis paraclínicos hayan arrojado los datos necesarios para su diagnóstico preciso y la determinación de la causa. La rehabilitación sexual comprende 2 fases:

 

  • Individual:
    1. Manejo de la ansiedad.
    2. Corrección de errores de concepto.
    3. Relajación muscular.
    4. Ejercicios de Kegel.
    5. Focalización de sensaciones.
    6. Maniobras masturbatorias.
    7. Medicación (si el caso lo amerita).
    8. Desensibilización in mente.
    9. Interconsulta con otras especialidades (si es necesaria).
  • En pareja:
    1. Desensibilización in vivo.
    2. Focalización de sensaciones.
    3. Integración de diferencias de respuesta sexual.
    4. Estimulación manual.
    5. Coito dirigido.
    6. Coito libre.
    7. Terapia de la relación de pareja.


La duración del tratamiento depende del grado de eyaculación rápida y de la adherencia del paciente al mismo, sobre todo en el cumplimiento de las indicaciones. El varón no sólo adquiere más tiempo sino también técnicas de control de su eyaculación, así como estrategias adecuadas para una interacción sexual en pareja.

La sexualidad es tan biopsicosocial como el ser humano.