La pareja y el sexo

Gentileza Lic. Diana resnicoff.

Por: M. Perez, J.J. Borrás y X. Zubieta.

Una caricia puede transmitir mucho más que todo un discurso.

También, hablar de sexo puede contribuir a mantener viva la chispa. Sobre todo si no contáis con un gran repertorio íntimo como pareja. Hay muchas personas que temen innovar e intentar distintas prácticas sexuales con su pareja. Y así es muy difícil no caer en el tedio ¿Por qué no atreverse a variar las posturas y el escenario de las relaciones sexuales? ¿Es siempre una de las dos personas la que toma la iniciativa? ¿Qué tal alternar los roles?

Si valoras a tu pareja, atrévete a tomar la iniciativa. A todos nos gusta sentirnos deseados. Puedes además mostrarle afecto, ternura, complicidad, buena disposición... Recuerda que es muy difícil separar los problemas afectivos de los sexuales. No es fácil disfruta la cama cuando el trato diario entre los miembros de la pareja no es muy grato.

Sorprender agradablemente a la otra persona suele dar resultados muy positivos. Invítala a algún sitio que le guste, a dar un paseo, a mirar la luna y las estrellas —a ver el reflejo de éstas en sus ojos—. Hasta el más ligero cambio de aires puede ser vigorizador. Y la misma actitud puede tenerse durante las relaciones sexuales. Las sorpresas gratas suelen despertar mucha simpatía y pueden estrechar los lazos ¿Cómo te gustaría que te sorprendieran? ¿Qué cambiarías de tu rutina sexual?

Y, y, todo aquello que se les ocurra, jueguen, ríanse, diviértanse.  Y sigan sumando.