Como decir sin herir.

Gentileza Lic. Diana Renicoff

Un mito predominante en nuestra cultura es suponer que la relación sexual entre dos personas que se aman tiene que darse de manera natural y espontánea. Por eso la mayoría de las parejas creen que no es necesario hablar de sexualidad y que, si la relación sexual no es perfecta desde el principio o si existen ciertos problemas concluyen que tal vez ello se debe a que no están verdaderamente enamorados en vez de pensar en un posible problema de comunicación. >>

El corolario de este mito es creer que si nuestra pareja nos quiere de verdad, debería adivinarnos el pensamiento. Y muchas parejas que tienen problemas creen que del amor, la sensibilidad y la consideración se deriva necesariamente la adivinación del pensamiento. >>

Las mismas normas que rigen la comunicación sobre el dinero y la educación de los hijos son válidas para la comunicación sobre preferencias, actitudes y sentimientos sexuales. Sin embargo cuando intentamos conversar sobre nuestras preferencias no sabemos cómo hacerlo pero creemos saber qué piensa o siente el otro y actuamos en base a ello. Suponemos que así debiera actuar el otro para con  nosotras. Pero la negociación solo puede empezar luego que cada uno haya sido capaz de exponer sus necesidades y preferencias.

 Sugerencias para hablar sobre cuestiones sexuales

Comparta. Primero intercambie información. Cuéntele a su pareja sus necesidades, deseos, anhelos, secretos, temores y fantasías. Deje claro que compartir una fantasía no es lo mismo que pedir que se lleve a la práctica.>>

Pida información. No presuponga que conoce las respuestas a sus preguntas. No tenga miedo a oír respuestas que puede que no respondan a sus deseos. Pregunte, y esté preparado para escuchar. Tal vez quiera usted saber cuantos compañeros o compañeras ha tenido su nuevo amor, o si pretende formalizar un compromiso con usted. O quizás quiera saber si su cónyuge alguna vez quiso hacer el amor en el jardín de su casa. >>

Pida lo que desea. No espere que su pareja adivine sus pensamientos.  Pero recuerde, una petición no es una exigencia. Asegúrese de que su tono de voz y su expresión corporal envían el mismo mensaje que sus palabras. Haga la petición sencilla y directamente.  No anteponga un listado de quejas sexuales.

Exponga los hechos positiva, no negativamente. "Quiero hacer el amor contigo mas a menudo", es una declaración positiva.

DOS SECRETOS PARA CREAR UN CAMBIO SEXUAL POSITIVO:

Decir "no" sin despreciar. Uno de los miembros de la pareja puede no querer participar en una actividad sexual que el otro desea ansiosamente. Trate ese desacuerdo como trataría cualquier otro. Usted tiene derecho a rechazar cualquier practica sexual, pero hágalo de forma que el otro no se sienta despreciado por ello.>

Pedir sin ser critico. Cuando uno de los miembros de la pareja no practica el sexo oral de la forma que el otro quisiera, la tentación de decir: "No lo hagas asi", es grande. No lo diga. Aproveche los aspectos positivos de las habilidades sexuales de su amante e incentive aquellos aspectos que puedan aprender juntos. Compre un libro, alquile un video. Busque con su pareja distintas formas de mejorar la practica de

Cómo mejorar la sexualidad

Se que pueden ser muchas las maneras que podemos tener las mujeres para mejorar la sexualidad, pero se me ocurren que algunas de estas cosas pueden ayudarlas: 

No tenga miedo y consulte sobre su sexualidad. Piense que tener una buena sexualidad es equiparable a una buena salud.

Infórmese a través de medios o de fuentes accesibles y fiables para usted sobre lo que es sexualidad y género. Comprenda que la sexualidad de las mujeres es diferente a la de los varones.

Hable con su pareja para poder encontrar la forma de poder comunicarse respecto a la sexualidad que mantienen. Se trata de conversar sobre su sexualidad con él, invitándolo a cambiar algunas formas de la relación habitual. Para ello es importante disponer de un tiempo juntos y de ser totalmente sinceras con él para contarle qué nos gusta y qué no, cuándo nos sentimos mejor, qué cosas nos desagradan. Luego él hará lo mismo y nosotras escucharemos atentamente. Tratemos de preguntarnos todo lo que necesitamos saber. Después tal vez sea preferible darnos un tiempo para meditar y madurar todo lo que hemos aprendido en esta conversación.


Tome en cuenta que la sexualidad va más allá de la genitalidad que depende exclusivamente de la penetración. El placer y el orgasmo dependen de muchas otras cosas. Usemos nuestros sentidos, nuestro propio Kamasutra, eso que leímos y que nos da ganas de experimentar.

Rompa el mito acerca del orgasmo femenino. Hay tanta variedad de orgasmos como personas existen. Las mujeres quieren el orgasmo explosivo sobre el que leyeron en una revista o que vieron en la TV o en el cine. Esa falsa creencia no les permite aceptar otro tipo de orgasmos que tienen y sienten. No hay un orgasmo ideal: hay orgasmos.

Si realiza el amor con penetración, pruebe elegir una postura que favorezca el roce de la zona clitorídea durante la penetración. No tiene que conformarse con las mismas posiciones de siempre.

Con su pareja produzca cambios en la secuencia de su ritual sexual. Eviten aburrirse.

Recuerde que el estrés de la vida doméstica y laboral influye en su sexualidad. Proponga una salida diferente y seguramente "nuestros ratones" empezaran a activarse.