Superando los traumas pasados

Dra. Charley Ferrer (*)

Los niños no son niños por siempre. Luego de adultos, muchos sufren efectos secundarios de shock, depresión y ansiedad. El efecto más común es el llamado PTSD (por sus siglas en inglés) Desorden de Estrés Post Traumático que puede convertirse en una enfermedad crónica debilitante que se extiende hasta la adultez.

Otros problemas de desarrollo o emocionales derivados del abuso sexual infantil son los excesos con el alcohol u otras sustancias, disfunciones sexuales, depresión o ansiedad, autoestima pobre (que puede llevar a relaciones abusivas), promiscuidad, automutilación, autosabotaje y sentimientos de poca valía, falta de confianza, intentos de suicidio y otros problemas emocionales y de salud.

Aunque nada se puede hacer para que el pasado desaparezca, hay maneras de ayudar a reubicar las piezas y ayudar a nuestros niños o niñas a convertirse en adultos saludables. Lo mismo se aplica a los hombres y mujeres que han experimentado algún trauma sexual en el pasado y pueden reclamar su derecho a una vida sexual saludable.

Opciones de tratamiento y alternativas

Algunas de las opciones disponibles son: contratar los servicios de un terapeuta que se especialice en trauma infantil. Si el joven está decidido a denunciar la situación, apoye su decisión.

Si no lo haces puede verlo como una traición de tu parte. Recuerda que los niños sienten la necesidad de conversar de los malos ratos que han pasado. Recuerda todas las veces que hablaron acerca de cómo se rasparon la rodilla. Puedes ayudarlos para que revele sus experiencias y reasegurarle que no es malo hablar de ello.

En algunas instancias los niños se traumatizan más por la reacción de la persona a la que le están diciendo, así que vigila tu respuesta. Reasegúrales que no fue su culpa, que tú todavía lo amas y lo protegerás del perpetrador, lo más importante, que lo amas y los quieres en tu vida.

Varias de las opciones para los adultos son: encontrar un psicoterapeuta o terapeuta sexual que lo pueda ayudar a recuperar su divina sexualidad es primordial.

Si tú estás experimentando “flashbacks” (miedos, pensamientos o recuerdos recurrentes acerca del abuso) mientras estás con tu pareja, detén lo que estás haciendo y reoriéntate al aquí y el ahora.

Encuentra cinco cosas en el cuarto que sean azules. Di el nombre de tu pareja en voz alta, di tu edad y la fecha de hoy varias veces en voz alta. Haz que tu pareja te abrace y te susurre unas cuantas palabras previamente acordadas que te recordarán que estás seguro. Escoge posiciones sexuales que te permitan sentirte seguro o ver a tu pareja a la cara. Usa espejos en tu habitación, los cuales te permitirán verte a ti mismo en la cama y ver con quien estás y que estás seguro y no es el abusador de tus pesadillas.

Hay varios libros en el mercado que tratan con el trauma infantil, como el de mi autoría “Para la Mujer Sensual”, el cual tiene un capítulo entero dedicado a la superación de los traumas sexuales del pasado.

Lo que sea mejor para ti es lo que yo siempre recomiendo. Si no estás muy seguro, sigue explorando. Recuerda que no todos los especialistas se forman en el área de traumas sexuales o se sienten cómodos hablando del tema.

Cuando busques un terapeuta, encuentra el que te haga sentir cómodo. Si después de cuatro sesiones no puede hacer que te abras, considera otro. Si ya has visitado tres o cuatro, considera el hecho de que quizás no estás lo suficientemente cómodo contigo mismo para sentirte vulnerable otra vez y necesitas tener fe de que el terapeuta no te juzgará; o continúa buscando si sientes que no has encontrado la persona correcta para abrirte.

Sin importar lo que decidas, recuerda, tú tienes el derecho a una libertad sexual y un estilo de vida sexual saludable. Ahora estás en control de tu vida. No eres más el niño indefenso, sino el adulto maduro que puede protegerse y/o contactar a otros como la policía, para mantenerte seguro.

Traducción: Argenis Ramírez.

(*) La doctora Charley Ferrer, sexóloga clínica, recibe gustosamente comentarios y preguntas.

Puedes contactarla al correo electrónico ferrerinstitute@aol.com, o visitar su página web www.instituteofpleasure.org